
«Al declarar una absurda guerra comercial contra todos y contra todo, el presidente Trump ha confirmado la vertiginosa rapidez con la que su «America First» (América primero) se está convirtiendo en «America Alone» (América sola). El aprendiz de autócrata empieza a ver el mundo como un clavo al que machacar porque después de arrasar con toda la credibilidad, las alianzas y la influencia constructiva de su país, la única herramienta que le queda es un extorsionador martillo.A finales de los ochenta, el profesor Joseph Nye acuñó el término de ‘poder blando’ para identificar la capacidad de un Estado a la hora de incidir en las acciones, intereses o preferencias de otros valiéndose de medios culturales, ideológicos, económicos o diplomáticos. El «soft power» (poder blando) se contrapone al término «hard power» (el poder duro de plata o plomo) que implica el uso de medios coercitivos frente a alternativas blandas como los valores compartidos.En poco más de 70 días, Trump ha esquilmado el prestigio global que a Estados Unidos le ha costado 250 años acumular. Al ver el mundo como un potencial pelotazo inmobiliario, cree que el poder empieza en la coerción y termina en la transacción. Como resultado, la letanía de daños difícilmente reparables empieza a ser interminable: la intimidación a Dinamarca por Groenlandia , las amenazas a Panamá, los planes para deportar a más de 300.000 refugiados venezolanos al brutal régimen del que huyeron… y su incondicional respaldo a Putin en Ucrania, olvidándose de siete décadas de Alianza Atlántica.Noticia Relacionada estandar Si EE.UU. reconoce un primer error en las deportaciones exprés a El Salvador Javier Ansorena | cORRESPONSAL EN NUEVA YORK Un salvadoreño con estatus protegido fue enviado a la cárcel de Bukele contra la decisión del juez, mientras crecen las dudas sobre el proceso acelerado de expulsión para algunos casosAdemás de amordazar a la Voz de América, Donald Trump no ha dudado en desmantelar la Agencia para el Desarrollo Internacional (Usaid) que el presidente John F. Kennedy creó como alternativa a la influencia de la Unión Soviética en el Sur Global. Cuando la semana pasada, Myanmar tras cuatro años de guerra civil sufrió un terrible terremoto, la ayuda y los equipos de rescate enviados por China e incluso Rusia llegaron en cuestión de días. Mientras que el auxilio de esta ensimismada América sola, muy sola, ni está ni se le espera.
Fuente: abc.es